Argumentos por los Derechos de los Animales y la Liberación Animal

pastor aleman derechosEs necesario, antes de cualquier presentación de las ideas fundamentales que conforman la teoría que respalda a nuestro movimiento, contextualizar nuestra acción dentro de diversas ideas:

  • Existe desde hace milenios una “separación”, que se ha visto reforzada a través de la educación y políticas de gobierno a nivel global, entre los “seres humanos” y los “animales”. Dicha dicotomía es mantenida sin dudas por la exaltación de las ideas antropocéntricas que en la actualidad aun generan pautas de comportamiento “comunes.”
  • La idea de separación entre humanos vs. animales se ve fuertemente reforzada por tres conceptos sumamente importantes:

Principio Utilitarista:

Los animales existen solo para satisfacer ciertas necesidades de los seres humanos cualquiera sean estas (entretenimiento, alimentación, investigación, vestimenta, etc.) Por ende, son menores las necesidades e intereses reales que presenten los animales.

Principio Especista: término acuñado primero por Richard Ryder y luego popularizado por Meter Singer, es la creencia de que los animales existen para servir a las necesidades de los seres humanos, que los animales son en varios sentidos “inferiores” a los seres humanos y que por lo tanto uno puede favorecer los intereses de los humanos por sobre los intereses de los no humanos de acuerdo solo al status de la especie.

Como el racismo o el sexismo, el especismo crea una división dual falsa entre un grupo y otro para ordenar las diferencias jerárquicamente y justificar la dominación del “superior” sobre el “inferior”.

Principio de Miserabilización: ver el sufrimiento de los animales y la violencia contra ellos como “normal” o “necesario”, sin ningún tipo de cuestionamiento, es vital para que se mantenga funcionando un sistema que se sustenta en la destrucción de un grupo que no puede hacerle frente a tanto poder.

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Explotación Animal

Todos los factores anteriores generan los que se conoce como “explotación animal”, situación que se genera no solo a nivel individual (consumo de carne), sino que también a nivel institucionalizado (criaderos y mataderos).

El Profesor Steven Best define de forma notable el término “explotación animal” en su libro “¿Terroristas o Luchadores por la Libertad?”:

Las estructuras culturales, institucionales y tecnológicas por las cuales los seres humanos expropian a los animales de sus hábitats naturales, comportamientos y relaciones sociales, interrumpen su existencia, los encierran, les causan dolor y sufrimiento, los fuerzan a trabajar en alguna forma y/o los asesinan para satisfacer propósitos humanos. Por lo tanto se les llama, a la peletería, la caza, la empresa cárnica y de productos lácteos, la vivisección y otras industrias que obtienen beneficios del sufrimiento y la muerte de los animales “industrias de explotación animal”

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Objetificación: los humanos piensan que los animales son objetos.

Ejemplo: alimentación.

Fragmentación: las personas dividen los cuerpos de los animales para tomar distancia de su subjetividad ética.

Ejemplo: los animales son trozos de carne (“tutos”, “bistec”).

Consumo: acto final de violencia que solidifica el estatus ético secundario del animal.

Ejemplo: consumo de carne.

Gracias mecanismos vitales del especismo, como son el distanciamiento ético a la explotación animal y la existencia de cientos de mecanismos burocráticos que r remueven de responsabilidad a los “consumidores”, se genera un proceso de ocultamiento: la responsabilidad por el sufrimiento se obscurece; se reduce a los seres vivos a objetos; el acto de matar, esclavizar y torturar se esconde (procesos de destrucción); finalmente, el “consumidor” solo verá el “producto” terminado.

Círculos de Consideración Moral

A partir de finales de la década de los 60’s y principios de las 70’s, en el contexto de otras luchas sociales tan importantes como el feminismo y el movimiento anti guerra, surge en países como Inglaterra, un cambio de percepción respecto de los animales y el medio ambiente.

Es así como a principios de los 70’s se producen cambios conceptuales importantes dentro de un movimiento bienestarista desgastado de larga data, lo que da paso a una nueva idea: los derechos animales y la liberación animal.

Cambios conceptuales tan vitales como pasar desde “amante de los animales” a “activista por los derechos animales / liberación animal”, o los animales no humanos de ser “objetos” o “propiedad” a “seres vivos sintientes” o “sujetos de una vida.”

El efecto social de estos cambios conceptuales respecto de seres vivos no humanos, permitió de alguna forma la reaparición y la posibilidad de expansión de los círculos de compasión. Esta simple teoría, sirve para explicar el escenario general en el cual se sitúa nuestra lucha.

En primer lugar, la lógica nos dice que siempre hay una preocupación por el Yo, por mis necesidades e intereses. Dicha preocupación es fácilmente traspasable al siguiente círculo, dado que abarca a mi grupo Familia, que incluye parientes y amigos.

Cuando mis necesidades y las de mi grupo más cercano están satisfechas y se cuenta con un grado importante de empatía hacia otros grupos, no es muy difícil expandir mi compasión al siguiente círculo de la Nación, que no es más que un conjunto de individuos y/o grupos familiares.

De ahí a considerar los Derechos Humanos y expandir nuestra compasión y empatía hacia la Humanidad, no cuesta demasiado. La mayoría de las Naciones del mundo han dado este paso, aunque con imperfecciones evidentes (violación a los Derechos Humanos).

Cuando llegamos hasta el círculo de la Humanidad, una gran barrera estructurada en especismo, utilitarismo y la miserabilización del dolor de otros seres vivos, hace difícil que podamos expandir nuestra compasión hasta los siguientes círculos: los Animales y el Medio Ambiente.

Con la aparición de la teoría de los Derechos Animales y el accionar de la Liberación Animal, dicha barrera comienza a debilitarse. Y sobre destruir dicho obstáculo, para expandir nuestra compasión hacia otros seres vivos, se trata nuestra causa por los Derechos Animales.

Surgimiento de la Lucha por los “Sin Voz”

Así surge una lucha por la liberación sin precedentes ni parangones que tiene ciertas características que lo hacen ser un movimiento único: es sin duda alguna un movimiento social, conformado por personas que no solo reconocen el nivel ético los animales no humanos, sino que además actúan en su nombre. En otras palabras, a través de este movimiento con base ética, el ser humano lucha por otros y ya no solo por sí mismo.

El objetivo fundamental, dado que los seres humanos no buscan derechos para sí mismos, sino el reconocimiento de ciertos derechos para con los animales no humanos, busca presionar directamente y cambiar el contexto cultural y los patrones de conocimiento que categorizar a los animales.

Frente a esto, surgen dos dificultades características de la causa por los Derechos Animales: al impedimento de auto defensa por parte de los animales no humanos, se suma la enorme y brutal cantidad de muertes de los mismos a través de diversos sistemas de explotación en todo el mundo.

Cabe mencionar, para mayor claridad de conceptos, que ciertamente existe una diferencia entre los “DERECHOS ANIMALES” y la “LIBERACION ANIMAL”: mientras ambos se sustentan en las mismas ideas y teorías, la primera funciona principalmente con acciones que buscan los cambios abolicionistas a largo plazo (permanentes), en cambio la segunda busca la abolición en el momento (inmediata).

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¿Por qué deberían importarnos los animales?

Diferencias

Si existen tantos otros problemas dentro de las sociedades humanas, entonces ¿Por qué deberíamos preocuparnos por los animales no humanos? Ciertamente, esa es una pregunta que a simple vista es muy difícil de contestar. Más aun cuando la mayoría de las personas sostiene que hay enormes diferencias entre los seres humanos y los animales no humanos.

Pero dichas diferencias, eso de que nosotros, los seres humanos, pertenecemos a una categoría diferente de los animales, que somos el mayor avance de la evolución y que por lo tanto poseemos una “naturaleza única”, ¿es verdad?

El profesor Mark Bekoff, etólogo y autor de “Caminando con los Animales” entre otros libros, plantea el tema de las diferencias de la siguiente manera:

El punto principal es que todos los animales tienen que adaptarse para ser quienes son, donde y como vivan. Cada uno puede tener habilidades especiales que otros no tienen, pero ninguno es mejor o peor, ninguno está arriba o por debajo de otra especie. No hay animales que puedan programar computadoras o practicar leyes. Pero no hay humanos que puedan volar como los pájaros, nadar como los peces, correr tan rápido como los chitas o cargar tanto peso- en relación a su propio peso corporal- como las hormigas. Entonces, ¿son únicos los humanos? Sí, pero también lo son los otros animales.

Los humanos poseen, al igual que todos los demás animales, una “naturaleza única” que les permite adaptarse de la mejor manera a sus hábitats determinados: cada uno es único dentro del ambiente en el cual se desenvuelve.

Respecto también sobre el tema de las supuestas diferencias, Thomas Nagel, profesor de filosofía y leyes de la Universidad de Oxford y Harvard, en su ensayo “¿Cómo es ser un murciélago?” , utiliza las características de un tipo específico de murciélago para aclarar el mito de las diferencias y la “superioridad” humana:

Sabemos que la mayoría de los murciélagos (microchiroptera, para ser precisos), perciben el mundo externo primero por un sonar o eco colocación, detectando los reflejos de objetos dentro del rango de sus propios gritos rápidos, modulados y de alta frecuencia.

Sus cerebros están diseñados para relacionar los impulsos salientes con los ecos subsecuentes, y así la información adquirida permite a los murciélagos realizar discriminaciones precisas de distancia, tamaño, forma, movimiento y textura comparable a aquellos que nosotros hacemos a través de la visión.

Pero el sonar del murciélago, aunque ciertamente es una forma de percepción, no es similar en su operación a ningún sentido que poseamos, y no hay razón para suponer que es subjetivamente como cualquier cosa que podamos experimentar o imaginar.

Es fácil determinar cierta “superioridad” sobre el resto de los animales no humanos cuando ignoramos completamente su naturaleza y características específicas y generalizamos de acuerdo a nuestras propias virtudes o defectos.

Como hemos visto, el tema de las “diferencias” entre los animales humanos y los animales no humanos tiene más de prejuicio y de ignorancia que de realidad. Lo importante es reconocer el siguiente punto: a pesar de las importantes (e inevitables) diferencias entre humanos y animales, esto no es motivo para la discriminación y subsiguiente explotación.

Similitudes

De todas maneras, es mucho más fácil generar empatía y facilitar la concientización en relación al tema del respeto hacia los animales y sus derechos, cuando nos damos cuenta de ciertas similitudes, que comparten todos los animales, humanos y no humanos.

1.-Capacidad de Dolor

Es sin duda, más allá de si los animales son inteligentes, conscientes o poseen una vida emocional, la capacidad para sentir dolor, lo más importante: es el factor que conecta a todos los seres animales, humanos y no humanos.

El dolor puede generarse a nivel físico pero también a nivel psicológico. Un animal de laboratorio ciertamente siente dolor cuando se le están realizando experimentos en su cuerpo, pero también siente frustración y terror cada vez que es retirado y devuelto, una y otra vez, desde su jaula. Y ambos parámetros de dolor son complementarios y, por lo tanto, igual de importantes.

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Frente a lo anterior se debe hacer una aclaración importante: nos debemos oponer al DOLOR antes que al SUFRIMIENTO, dado que el sufrimiento no es más que la prolongación del dolor de forma permanente y constante. Los animales utilizados en circos ciertamente sufren dentro de sus jaulas y faltos de comida y agua, pero eso no es más que el resultado de diversos factores que generan dolor (físico y psicológico) a ciertos niveles específicos. Oponernos al dolor, por tanto, es la primera etapa para terminar con el sufrimiento de los animales.

Pero, ¿realmente los animales sienten dolor? o ¿es que solamente, estamos extendiendo una “característica” humana hacia los animales no humanos? Ciertamente no. El dolor es una herramienta de utilidad biológica: cuando un bebe primate juega entre las ramas y cae, el dolor que siente sirve como advertencia para actuar con mayor prudencia; lo mismo cuando el cachorro de león recibe un zarpazo de un león adulto que no quiere jugar, sirve como forma de advertencia frente a un peligro mucho mayor que incluso, en ambos casos, les puede costar la vida.

Pero entonces, ¿cómo podemos reconocer el dolor? Signos externos como sacudidas, contorsiones faciales, gemidos, chillidos u otros sonidos, intentos por evitar la fuente del dolor, entre otros, son característicos del dolor. Sin embargo, se ha determinado que en muchos casos, por ejemplo en los perros como mascotas, estos son capaces de manipular estos signos externos para lograr ciertos objetivos.

La forma más efectiva de reconocer el dolor es a través de sus respuestas fisiológicas, difícilmente de imitar: aumento inicial de la presión sanguínea, dilatación de las pupilas, transpiración / sudor, aumento de las pulsaciones y baja de presión sanguínea entre otras. Características que comparten con nosotros los animales no humanos.

2.- Capacidad Cognitiva

Durante cientos de años se cuestiono hasta la más remota posibilidad de que los animales no humanos poseyeran algún tipo de inteligencia y conciencia. No fue hasta los descubrimientos de etólogos de campo tan importantes como Jane Goodall, que finalmente se acepto que los animales si tienen la capacidad de razonamiento y poseen una inteligencia animal (pensamientos y conciencia).

Fue primero a través de los animales salvajes que se logro comenzar a entender la complejidad de la inteligencia animal. Por ejemplo, en estudios desarrollados con Bonobos (primates similares a los Chimpancés) se logro determinar que estos han desarrollado un complejo sistema de localización a través de signos y señales cuando se separan en la selva, y de esa forma, solo dejando “rastros”, unirse finalmente a sus grupos originales.

Sin embargo, no fue hasta que se logro estudiar a los animales en cautiverio que se dieron a conocer mayores detalles de la inteligencia animal, principalmente con la enseñanza en el uso y transmisión de lenguaje humano de señas. Por ejemplo:

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  • KANZI, una bonoba en la Universidad de Georgia, logro aprender el uso del Lexigrama (un teclado con figuras como alimento, agua y juegos) y comunicarse con sus compañeros humanos.
  • La chimpancé WASHOE, del Instituto de Comunicación Humano Chimpancé de la Universidad de Washington, no solo logro aprender el lenguaje de señas de sordomudos, sino que además logro enseñarle a su hijo chimpancé adoptivo, por si sola, el lenguaje de señas para finalmente comunicarse con sus compañeros humanos.
  • KOKO es una gorila que vive en la Fundación Koko. Ella no solo es capaz de manejar a la perfección el lenguaje de sordo mudos y comunicarse con sus compañeros humanos, sino que ha sido protagonista de “expresión abstracta.” Koko convivía hasta el año 1978 con un gato, a modo de “mascota”, mismo año en que murió por causa natural. Frente a ese hecho, surgió el siguiente diálogo entre un investigador y ella (letras negras):

1.- ¿Que es la muerte?

Terminar

2.- ¿A dónde van los gorilas cuando mueren?

Lugar confortable, beso, adiós

3.- ¿Cuándo mueren los gorilas?

Problema, viejo

4.- ¿Cómo se sienten los gorilas cuando mueren- felices tristes, asustados?

Duermen

Los tres casos anteriores, evidentemente demuestran de alguna forma la capacidad de razonamiento, consciencia e inteligencia animal. Y a estos grandes simios, habría que unir casos de otros animales: los elefantes, las ballenas, los delfines y muchos más, a quienes aun no podemos entender en su completa expresión.

Sin embargo así como nos pueda sorprender este tipo de demostraciones de inteligencia animal, no debemos olvidar que la mayoría de los animales no humanos no posee la capacidad para expresarse en algún tipo de lenguaje humano y por lo tanto no puede existir un entendimiento entre las partes. En otras palabras, la mayoría de los animales no humanos no posee la capacidad de aprender un lenguaje de símbolos (lingüístico): por ejemplo, el elefante y las ballenas, a pesar de su compleja vida social.

Si entonces basamos la capacidad de razonamiento en directa relación con el uso de un lenguaje lingüístico, ¿son los animales no humanos incapaces de razonar y son simplemente unos brutos sin pensamiento?

Si así fuera, también lo sería entonces la mayoría de los niños que aun no poseen en desarrollo un lenguaje lingüístico, a pesar de las evidencias que demuestran lo contrario. ¿Qué sucede entonces? ¿Cuál es el punto de unión entre animales humanos y no humanos con respecto a la capacidad de razonamiento?

La comunicación real entre una niña y su compañero perro, es una comunicación que se realiza entre dos seres conscientes y con razonamiento de acuerdo a sus acciones. Existe mutuo entendimiento a través de un lenguaje no lingüístico: la niña entiende que su perro quiere pasear y, al mismo tiempo, el perro reconoce cierta animosidad en la niña. En otras palabras, el principio para otorgar la capacidad de razonamiento, inteligencia y conciencia (entre otros) es un lenguaje no lingüístico.

3.- Capacidad Emocional

Sin duda alguna la vida emocional, el mundo de las expresiones emocionales de los animales, es una de las facetas más desconocidas de los animales no humanos y, por lo mismo, sufren mayor discriminación desde la ignorancia.

La biología evolutiva, biología más dura, plantea que todo lo que contribuye a la supervivencia tiene valor selectivo. Así, la existencia de las emociones es importante solo porque, de alguna forma, pueden motivar una conducta favorable para la supervivencia. Por ejemplo, una madre primate protege a sus crías de un potencial depredador, solo porque de esa forma asegura la conservación de sus genes para el futuro de la conservación de su especie.

Sin embargo, con la aparición de la etología de campo (estudio del comportamiento animal en la naturaleza), aquella biología tan dura le da paso a una nueva biología que integra un termino de suma importancia para entender que si existe una vida emocional compleja en los animales no humanos.

El termino alemán funktionlust, se refiere al placer que se genera cuando se realiza lo que uno mejor sabe hacer o quiere hacer. Así, la existencia de los sentimientos y las emociones no se debe a su “valor selectivo para la supervivencia”, sino porque hay puro placer cuando uno realiza de la mejor manera lo que uno quiere hacer. Entonces la madre primate que protege a sus hijos de un potencial depredador, lo hace simplemente porque desea cuidar la vida de los seres por los cuales siente amor y preocupación, y porque ese tipo de acciones le dan sentido y profundidad a su vida.

Autores como el Profesor Jeffrey M. Masson, quien se ha especializado en el estudio de la vida emocional de los animales, en su libro Cuando lloran los elefantes describe ciertas emociones que también poseen los animales:

Cultura y concepto de belleza

Culpa, vergüenza, rubor, timidez, pudor, turbación

Gratitud, compasión, altruismo, celos

Guerra, venganza, agresividad, crueldad, tortura, ira, violaciones,

Capacidad de alegría: deleitarse en libertad, jugar

Depresión e impotencia aprendida (Cautiverio)

Llorar por amor perdido, amor romántico, animales de compañía de Animales, amistad, sociabilidad, nobleza, adopción

Valentía, intrepidez, miedo, terror

Y deja la brecha abierta para ciertas emociones y sentimientos que podrían también poseer los animales, pero de los cuales no existen, al menos por ahora, pruebas concretas de su existencia:

Religión, alma, moral, sentido de la justicia, impulso narrativo, emociones exclusivamente animales y emociones inconscientes.

Sin embargo, y a pesar de las similitudes en la capacidad por sentir dolor, en las capacidades cognitivas de razonamiento, consciencia e inteligencia, y la compleja vida emocional que poseen los animales, el hombre se ha esmerado en buscar algún tipo de diferencias en donde no las hay, solo para conservar su “naturaleza única.” El autor Jeffrey M. Masson también se refiere a este punto en su libro:

De modo parecido, hay conductas humanas que podemos considerar que contribuyen a aumentar las probabilidades de sobrevivir, pero que a menudo no pueden explicarse solo desde este punto de vista, como a veces intentan hacer los sociólogos.

En general, cuando los seres humanos monógamos se embarcan en aventuras amorosas no es porque quieran aumentar al máximo las probabilidades de reproducirse fecundando a hembras que no sean aquella con la que esté haciendo una importante inversión paterna; o, si se trata de una mujer, no piensa en aparearse con machos genéticamente superiores en beneficio de su progenie.

De hecho, lo normal es que las personas adulteras procuren evitar la reproducción. Los abusos sexuales cometidos en niños tampoco tienen valor para la supervivencia y, a pesar de ello, son comunes. Si los seres humanos están sometidos a la evolución, pero tienen sentimientos que no pueden explicarse en términos de supervivencia, si son propensos a emociones que no parecen brindar ninguna ventaja, ¿por qué deberíamos suponer que los animales actúan exclusivamente de acuerdo con la inversión genética?

Ideología Animalista

Integrar todas las ideas anteriores a un sistema ordenado y con solidez argumentativa puede ser bastante difícil o, como muchas personas aun lo creen, bastante ridículo. Sin embargo, desde la década de los 70’s hasta la fecha, un sin número de autores lo han hecho. Ahora revisaremos a los más importantes para el desarrollo ideológico del movimiento por los derechos animales y la liberación animal.

Peter Singer

“Si queremos evitar formar parte de los opresores, hemos de replantearnos todas nuestras actitudes hacia otros grupos, incluyendo las más fundamentales. Debemos considerarlas desde el punto de vista de quienes sufren por ellas y por las situaciones que generan en la práctica. Si somos capaces de hacer este desacostumbrado giro mental, es posible que descubramos unas pautas de comportamiento que siempre beneficien al mismo grupo- habitualmente al que pertenecemos – a expensas de otro grupo. Entonces nos daremos cuenta de que hay motivos suficientes para un nuevo movimiento de liberación”

Peter Singer es sin ninguna duda el autor más reconocido a nivel mundial por su libro “Liberación Animal” (1975) y por el apoyo que le brinda PETA. Conocido por algunos erróneamente como el “Padre de los Derechos Animales”, aparte de influenciar a miles de activistas, su libro tuvo el merito y la capacidad de influenciar a otros filósofos, profesores, biólogos y demás a ingresar a las filas de la defensa animal, aun lo sigue haciendo como punta pie inicial.

La gracia de “Liberación Animal”, es que por primera vez se reportó de forma precisa y extensa la realidad de los abusos que viven los animales en la industria alimenticia y la vivisección, dos sectores de la explotación animal. Pero la característica principal es la idea más importante del libro: la capacidad de sufrimiento.

Peter Singer plantea que la única capacidad para reconocer la igualdad de los animales es su capacidad de sufrimiento para la igual consideración de los intereses y necesidades de los animales humanos y no humanos por evitar el sufrimiento. No importa si pueden o no razonar, o hablar; lo único que importa es que pueden sufrir.

Es una idea demoledora, que a lo largo del tiempo, ha sido el argumento fundamental de nuestra causa. Pero cuidado. Dentro del mismo libro de Peter Singer, es una idea que a la larga pierde mucha fuerza por razones del propio autor.

Peter Singer pertenece a una corriente filosófica denominada Utilitarismo que plantea, primero, que todos los seres vivos tienen cierta utilidad para otros grupos y, segundo, que ni los seres humanos ni los animales no humanos poseen derechos. Frente a estas ideas el autor plantea guía para la toma de decisiones, para la resolución de conflictos y situaciones de explotación animal, la maximización de las utilidades.

Así, el óptimo curso de acción será el balance entre las mejores consecuencias para los intereses de todos los involucrados. Por lo tanto el bien solo surge si la relación entre los costos para los animales y los beneficios para los humanos, es que los costos sean menores que los beneficios.

En otras palabras, los animales (y algunos seres humanos) pueden ser utilizados en la experimentación, en la industria alimenticia o para entretenimiento siempre y cuando el dolor y sufrimiento (costos) sean menores que los beneficios para los humanos.

Otro grave conflicto, es el planteamiento de Peter Singer para enfrentar la oposición frente al maltrato animal y que ha sido el bastión de pelea de PETA. El autor plantea no la utilización de enfrentamientos continuos (como lo hace SHAC en estos momentos), sino que las “negociaciones constructivas”: sentarse a la mesa con los explotadores de los animales para lograr ciertos beneficios bienestaristas que, según el autor, son necesarios para lograr la abolición a largo plazo.

Lo que puede parecer de todas formas beneficioso para con los animales, a la larga ha demostrado ser muchísimo más perjudicial.

La atribución de conciencia a ciertos animales es parte de la visión del sentido común.

Especialmente la gente que convive con animales sabe (sentido común) que se puede comunicar con los animales de alguna forma y que existe un mutuo entendimiento en amplios aunque sea en mínimo grado.

La atribución de conciencia a ciertos animales esta en armonía con el uso común del lenguaje (descripciones antropomórficas).

Es inevitable que al hacer descripciones de los comportamientos de los animales no humanos, nos refiramos a ellos con un lenguaje comúnmente utilizado para describir a los seres humanos.

Lo que a simple vista puede ser visto como antropomorfisar a los animales (otorgarles características humanas a los animales no humanos), puede a partir de este punto ser visto de otra manera: las características que son utilizadas para describir a los humanos pueden ser utilizadas, sin reparo alguno, para describir a los animales no humanos por que ambos poseemos comportamientos similares o iguales.

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La atribución de conciencia a los animales no implica o asume que los animales tienen almas inmortales (inmateriales)- independiente de convicciones religiosas.

Si queremos hacer análisis objetivos respecto de la verdadera naturaleza de los animales no humanos, debemos dejar todo tipo de fundamentalismos religiosos fuera: ningún tipo de creencia puede justificar, como gran parte de las religiones lo hacen, que se vea al ser humano por sobre los animales, y a estos últimos como meras creaciones al servicio del “hombre.” Si existe cierto tipo de religión o grupo religioso pro animales, debe tratarse simplemente como otro grupo en esta causa con un público objetivo especifico.

Como se comportan los animales está directamente relacionado con verlos como seres conscientes.

Cuando un perro hambriento abandonado elige entre la basura un hueso en vez de una esponja para lavar los platos está demostrando que es un ser consciente e inteligente. Lo mismo sucede cuando los ratones solo sacan el queso de las trampas y huyen rápidamente.

En otras palabras, no necesitamos erigir enormes teorías sobre el comportamiento animal. Tan solo necesitamos observarlos detenidamente para darnos cuenta que si poseen consciencia e inteligencia.

Entendimiento de Teoría Evolutiva sobre la conciencia entrega base teórica (“Naturaleza Única”).

Si analizamos detenidamente el proceso evolutivo de los animales, humanos y no humanos, nos daremos cuenta que, primero, es incorrecto reconocer al ser humano como “el ser más evolucionado” por qué, segundo, todos los animales han evolucionado en el mismo grado adaptándose a sus propios medio ambientes con sus necesidades particulares.

Según Tom Regan, con la comprobación de los 5 puntos anteriores es suficiente para determinar que los animales son seres conscientes. Evidentemente, emplaza a la realización de una mayor investigación respecto del tema.

El autor también presenta una aclaración vital respecto del concepto de “bienestar animal” tan manoseado y, por lo mismo, desvirtuado. El bienestar animal tiene relación con el “bienestar individual”, que a su vez viene a hacer el grado en que los deseos (necesidades e intereses) son satisfechos armoniosamente.

¿Pero que sería esto de “satisfacción armoniosa”? Para Tom Regan solo puede existir un bienestar individual (bienestar animal) cuando varias necesidades e intereses sean satisfechas en armonía y, más importante aún, que esto se haga regularmente (que se haga una constante).

En otras palabras, los animales en los circos, por ejemplo, para lograr su bienestar, no solo necesitan ver satisfechas sus necesidades de alimentación, sino también sus necesidades de vivir fuera de una jaula. Sin embargo, esta variedad de intereses y necesidades, junto con muchos más, se transformara en “Bienestar Animal” solo si se logra realizar de forma constante y regular. O sea, no más jaulas.

Para que no quede ninguna duda: los animales si deben satisfacer necesidades e intereses particulares dado que poseen también una identidad psicofísica, que es la cualidad dominante de una vida continua como vivida y experimentada. Algo en estrecha relación con el concepto de “sujetos de una vida” que veremos más adelante.

Entonces, vivir bien se da cuando se entregan las oportunidades para satisfacer, de manera real, nuestras necesidades e intereses. Cuando se produce este quiebre en el caso de los animales o humanos, podemos hablar de “mal-estar animal”, que deriva en “maltrato animal”.

Solo por dos razones se produce esto: debido a circunstancias naturales (inundaciones, incendios, etc.) o intervención humana (destrucción del hábitat natural, explotación animal generalizada, etc.) contra el primero, solo podemos realizar acciones de prevención y rescate. Contra el segundo, hay que oponerse con acciones y argumentos.

Pero más allá de otorgar conciencia a los animales y trabajar por su bienestar, ¿qué hacemos cuando existe sufrimiento? Para Tom Regan, está mal causar dolor o sufrimiento a los animales sean cuales sean los “supuestos beneficios”, por qué la vida animal es valiosa en si misma: los animales son “sujetos de una vida”, es decir, seres conscientes e inteligentes, con capacidad para sentir dolor y sufrimiento y una compleja vida social y emocional. Por lo mismo, ninguna cantidad de dolor animal o muerte es necesaria. Todas son inaceptables.

Para el autor, defender a los animales es parte inherente de la naturaleza animal y nuestra naturaleza. Los animales tienen ciertos derechos morales y, por ende, ciertos derechos legales. Es obligación de los humanos proteger, hacer cumplir y no interferir con esos derechos. En otras palabras, los animales no humanos también son sujetos de derecho: derecho a no ser encerrados, derecho a vivir en liberta y derecho a no ser torturados y asesinados.

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A modo de conclusión, ya introducido en concepto de los “Derechos Animales”, Tom Regan introduce el concepto de la “abolición” frente al bienestarismo. Para el autor, no se puede reformar un sistema injusto. La única solución es la abolición de la explotación animal institucionalizada.

Por ejemplo, la Industria de la Vivisección se divide en diversas áreas: experimentación en primates, investigación del cáncer, test de Draize y test de dosis letal. Lo que ha hecho el bienestarismo contra la experimentación en animales se puede fácilmente reducir a la aplicación de las 3R’s: reducción de cantidad de animales, refinamiento de los métodos de experimentación para evitar sufrimiento innecesario y reemplazo por métodos no animales cuando se desarrollen los mismos.

Evidentemente, como lo han demostrado las investigaciones encubiertas en todo el mundo y dada la falta de fiscalización real, lo anterior es mayoritariamente, sino totalmente, letra muerta. Con eso solo sale fortalecida la industria de la vivisección por que se le permite perdurar en el tiempo.

Lo que plantea el autor es que a través de regulaciones prohibitivas se debiliten los componentes de la industria vivisectora. Por ejemplo, si se logra terminar con la realización de los test de dosis letal con un reglamento restrictivo (prohibición)- como se está logrando en la UE con la industria de los cosméticos- aunando criterios sobre el desarrollo de métodos alternativos, el boicot a empresas y las acciones de protesta, no solo estamos terminando con un tipo de experimentación en particular, sino que al mismo tiempo estamos debilitando a la totalidad de la industria vivisectora.

El objetivo de corto plazo, obtener regulaciones prohibitivas, está en función de la erradicación del status de propiedad de los animales, que sería al mismo tiempo, el objetivo de largo plazo. Para que sea logrado dicho objetivo hay que tener objetivos sumamente claros: hay que oponerse a formas ‘humanitarias’ de explotación animal y eufemismos que traten el concepto de ‘mal necesario’ no solo a través de acción, sino que a través de las vistas leyes prohibitivas; desarrollar el trabajo de agentes humanos por los derechos animales como ‘Guardianes’ de los animales con defensa legal (Proyecto Ley Animal de Gary Francione explicado más adelante).

A modo de conclusión, cabe destacar que otro mérito de Gary Francione es que también entrega por primera vez una recopilación de ideas sobre el movimiento en un resumen en lo que son los Fundamentos Morales del Movimiento por los Derechos Animales:

Un derecho: el derecho básico a no ser tratados como la propiedad de otros.

Reconocimiento derecho básico implica abolir, no regular, la explotación animal institucionalizada.

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Rechazamos el especismo. La especie de un ser sintiente no es razón para negarle la protección de este derecho básico.

Apoyo solo a campañas y posturas que fomenten el programa abolicionista. No apoyaremos posiciones para ‘mejor’ regulación de la explotación animal.

Reconocemos el principio de “no violencia” (no es lo mismo que “pacifismo”) como el principio que dirige el movimiento por los derechos animales.

Derechos Animales

Proyecto Gran Simio (Animal)

Seguramente de la teoría a la práctica, habrá muchas dificultades. Y ciertamente las hay. Por ejemplo, si seguimos como ideología todo lo anterior, lo primero que deberíamos hacer seria erradicar o cambiar la Declaración Universal de los Derechos Animales de la UNESCO / ONU que es una muestra de los conceptos bienestaristas de dicha época. Aunque es citado erróneamente por muchos grupos pro derechos animales en todo el mundo, debido a que no han realizado un análisis de la misma, hay que darle paso a un nuevo concepto de “Derechos Animales.”

Un interesante trabajo con el objetivo de cambiar la concepción sobre los derechos animales, es el que se ha propuesto el PROYECTO GRAN SIMIO (Great Ape Project-GAP, http://www.greatapeproject.org) desde el año 1993. Científicos como Jane Goodall, etólogos como Marc Bekoff y filósofos como Peter Singer, entre muchos otros, apoyaron esta idea y han trabajado arduamente para que se expanda por todo el globo.

La idea del GAP se establece sobre pruebas científicas innegables de que los grandes simios no humanos comparten más que un ADN similar con sus contrapartes humanas. Ellos disfrutan de una rica existencia emocional y cultural en la cual ellos experimentan emociones tales como miedo, ansiedad y felicidad. Ellos comparten la capacidad intelectual para crear y usar herramientas, aprender y enseñar otros idiomas. Recuerdan su pasado y planifican su futuro. Es el reconocimiento de estos y otras cualidades moralmente significativas que el Proyecto Gran Simio fue fundado. El GAP busca terminar el trato inconsciente de nuestros parientes vivos más cercanos obteniendo para los grandes primates no humanos las protecciones morales y legales fundamentales del derecho a la vida, de la libertad de la privación arbitraria de libertad y la protección de la tortura.

A pesar que los mismos creadores plantearon este proyecto como una piedra de inicio para entregarles los mismos derechos a muchos animales más, las voces disidentes surgieron inmediatamente (y aun existen). Dos críticas fundamentales se ejercen contra el GAP: primero, que la entrega de derechos solo a “grandes simios” también es en parte especista por discriminar a otros animales con capacidades intelectuales y emocionales similares; y segundo, que la entrega de derechos a los grandes simios se hace, erradamente, solo sobre la base de “similitudes” con los seres humanos y no por sus propias características particulares. Las mismos críticos del proyecto, entre los cuales se encuentra Gary Francione, plantean la necesidad de ampliar esta “comunidad de los iguales” a los demás animales en el marco de un nuevo proyecto denominado PROYECTO GRAN SIMIO / ANIMAL.

En lo que si están todos de acuerdo, es que una declaración sobre la necesidad de exigir estos derechos para la “comunidad de los iguales” era vital. Así surge la idea de realizar una Declaración aclaratorio de los 3 derechos esenciales que se exigen se respeten y protejan moral y legalmente. Declaración que por lo demás, como podrán darse cuenta, es fácilmente traspasable a los demás animales:

DECLARACIÓN DE LOS GRANDES SIMIOS

Exigimos la extensión de la comunidad de iguales para que incluya a todos los antropoides: seres humanos, chimpancés, gorilas y orangutanes.

Una comunidad de iguales es una comunidad moral en la que aceptamos la existencia de ciertos principios morales y derechos básicos que gobiernan nuestras relaciones con los demás miembros y que pueden hacerse cumplir por ley. Entre estos principios y derechos están los siguientes:

  1. Derecho a la vida

La vida de los miembros de la comunidad de iguales debe ser protegida. No se puede matar a los miembros de la comunidad de iguales excepto en circunstancias estrictamente definidas, como por ejemplo, la legítima autodefensa.

  1. Protección de la Libertad Individual

No se puede privar arbitrariamente de libertad a los miembros de la comunidad de iguales; en el caso de que alguno de ellos fuese encarcelado sin el debido proceso legal, tiene derecho a la excarcelación inmediata. La detención de aquellos que no han sido inculpados de haber cometido crimen alguno, o de aquellos que no sean criminalmente responsables, sólo será permitida en caso de que se demuestre que es por su propio bien. Lo mismo es válido cuando sea necesario para proteger al público de ese miembro de la comunidad que podría ser claramente un peligro para otros si permaneciese en libertad. En estos casos, los miembros de la comunidad de iguales deben tener derecho a apelar a un tribunal judicial, bien sea directamente, o en caso de incapacidad, a través de un abogado.

  1. Prohibición de Tortura

El infligir deliberadamente dolor a un miembro de la comunidad de iguales, tanto si es de forma injustificada como en el supuesto de ocasionar beneficios a los demás es considerada como tortura y es inadmisible.

tortura

Proyecto Ley Animal

El Proyecto Ley de Derechos Animales (Animal Rights Law Project, http://www.animal-law.org) está a cargo del Profesor Gary Francione y la Profesora Asistente Anna E. Charlton en la Escuela de Leyes de la Universidad de Rutgers y es una idea en desarrollo dentro de un programa de estudios para futuros abogados y profesionales relacionados con el área de las leyes.

El objetivo principal de este Proyecto es preparar cada vez más grupos de personas como “guardianes legales” de los animales especializados en “derecho animal” para cumplir dos funciones específicas como: la formulación de disposiciones (normas y leyes) de carácter prohibitivo y la objeción a las reformas bienestaristas. Todo lo anterior con el propósito de alcanzar un desarrollo global de un aparato legal pro derechos animales.

Nueva Declaración

Desde el año 1998, la organización internacional UNCAGED CAMPAIGNS (http://www.uncaged.co.uk), con sede en Inglaterra, ha hecho una convocatoria todos los 10 de Diciembre para realizar actividades para el reconocimiento de los derechos animales en todo el mundo en el marco del Día Internacional de los Derechos Animales (DIDA en Chile).

¿Qué derechos? En una extensa e interesante nueva Declaración por los Derechos Animales, que reconoce el trabajo de la antigua declaración, pero que a su vez determina la necesidad de seguir avanzando en el tema, plantea las siguientes directrices como principales derechos:

NUEVA DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS ANIMALES (extracto)

  • Debido al hecho de que existe amplia evidencia de que muchas especies animales son capaces de sentir, condenamos totalmente la inflicción de sufrimiento sobre nuestros compañeros animales y la restricción de su comportamiento y otras necesidades salvo donde esto sea necesario por su propio beneficio individual.
  • No aceptamos que una diferencia solo en la especie (no más que una diferencia en la raza) pueda justificar inmoral explotación u opresión en el nombre de la ciencia o el deporte, o para el uso como comida, por beneficio comercial o por otras necesidades humanas.
  • Creemos en el parentesco evolutivo y moral de todos los animales y declaramos nuestra convicción de que todas las criaturas sintientes tienen derechos a vivir, a la libertad y al placer natural.
  • Nosotros por lo tanto reclamamos la protección de estos derechos.

toro de la vega

Pirámide de Acción

Las acciones desarrolladas por individuos u organizaciones pro derechos animales pueden ser clasificadas según tipo de organización, manejo de información y educación interna y nivel de compromiso. Imaginemos una pirámide invertida al revés: los que tienen menos grado de organización están en la parte baja, y los que tienen mayor grado están arriba. Empezaremos la descripción desde abajo hacia arriba:

1.- Compromiso No Físico

Son aquellas acciones desarrolladas principalmente por individuos que redactan cartas, entregan sus firmas y realizan donaciones a otras organizaciones. Se mantienen informadas a través de revistas o Internet, y no realizan acciones que contemplen intervención física.

2.- Compromiso Físico

Son aquellas acciones desarrolladas ya sea por individuos o grupos que consisten en intervenciones físicas tales como voluntariado en el trabajo con animales, participación en protestas y manifestaciones, recolección de dinero o firmas. Generan o reciben información; en ambos casos, actúan de forma física.

3.- Organizaciones Profesionales

Son grupos de individuos profesionalizados en organizaciones que no solo intervienen de forma física, sino que además son los encargados de generar información, crear campañas y realizar convocatorias de acción para individuos y grupos más pequeños de personas. Aunque la mayoría actúa dentro de marcos legales, también se utiliza el principio de la “desobediencia civil” para realizar actividades: protestas fuera de los lugares de explotación animal, funas en casas de explotadores, filmaciones encubiertas de abuso animal, entrega de volantes en lugares públicos y privados, bloqueo de accesos y calles, entre muchos otros.

4.- Intervencionismo Directo / Acción Directa

Son organizaciones que actúan en el límite de la ley o de forma “ilegal.” Él Sea Sherpard, a cargo del Capitán Paul Watson, realiza lo que se conoce “intervencionismo directo”, que es hacer cumplir la ley de forma directa frente a ilegalidades: hundir barcos balleneros ilegales o detener la matanza de focas en Canadá. Por otro lado, el Frente de Liberación Animal (F.L.A.), realiza acciones “ilegales” para liberar animales: entran a laboratorios o granjas de pieles, rompiendo puertas y ventanas, liberando animales, obteniendo filmaciones inéditas o quemando los lugares de explotación animal. La intervención física está en función de la propia libertad individual.

ANEXO Nº 2

Conclusiones Generales

A modo más bien de consejos, planteamos los siguientes puntos:

a.- Cuestionar el Paradigma

No se puede reconocer o aceptar la verdad de la inmensidad de la explotación animal, sino somos capaces de cuestionar los hechos que nos entregan los medios de comunicación, el gobierno o las industrias y complejos corporativos como la “única verdad.” Hay intereses de por medio para la mantención de la explotación animal a niveles sociales (educación y “tradición”) y legislativos (falta de fiscalización o legislación pro defensa animal). Romper esa cadena de ignorancia y “aceptación” sin cuestionamientos es vital para ale movimiento.

b.- Abandonar la Retórica de la Izquierda

Ciertamente para la mayoría de las personas no involucradas en el movimiento, somos parte de la “izquierda.” Por lo mismo, y como queremos permanecer como un movimiento apolítico, libre de “derechismos” e “izquierdismos”, es que debemos evitar la utilización del discurso emulado por grupos de izquierda.

A pesar de que el sistema de libre mercado (economía capitalista) ha perpetuado y empeorado la situación en grado y métodos por los cuales los animales son explotados, eso no significa que un sistema fascista (!), comunista o incluso anarquista vayan a hacerlo mucho mejor. Hay que entender que nuestro objetivo no es simplemente cambiar un sistema, sino cambiar consciencias: nuestro objetivo son los seres humanos. No solo es desde ellos que empieza la explotación animal, sino que es donde mismo debe terminar.

Ahora bien, todo lo anterior no significa que no debamos apoyar otras causas sociales con el temor de ser confundidos. Debemos apoyar causas de justicia social como los derechos humanos, prisioneros políticos y, que decir, de causas medio ambientalistas, pero siendo bien claros en nuestro propio discurso: no somos más de lo mismo, somos, con el pecho lleno de orgullo, activistas por los derechos animales.

c.- Diferenciación de otras Causas Sociales

Cuando decimos que debemos apoyar otras causas sociales con “nuestro propio discurso”, significa que también debemos conservar nuestro discurso crítico frente a dichas causas sociales. Es simple y radical: un ser humano que actualmente este oprimido, puede ser fácilmente un nuevo explotador en el futuro.

Y la historia así lo demuestra. Fueron muy pocos los sobrevivientes al Holocausto Judío por parte de los Nazis los que en la actualidad defienden los derechos animales. Lo mismo con las personas que sufrieron de tortura en régimen militar: muy pocos han hecho la conexión entre los vejámenes que vivieron y los que sufren actualmente los animales. Y podemos seguir dando muchos ejemplos más.

Algo debe quedar sumamente claro: que una causa social sea justa, no quiere decir que sea la “última de las causas sociales” o que sea correcta en todos sus planteamientos y consecuencias.

no a los circos

d.- Diferenciación Ideológica

Es sumamente importante dejar en claro desde el primer momento las diferencias entre las ideologías “bienestaristas” y “abolicionistas”: a grandes rasgos, mientras la primera mantiene la utilización de los animales en condiciones “humanitarias” y evitando “sufrimiento innecesario”, la segunda rechaza esta condición reclamando la liberación de los animales y la obtención de derechos esenciales para los mismos.

Lo importante es no tener miedo de las consecuencias que pueden tener las discusiones internas por parte de diferentes ideologías y hacerle caso a la historia del movimiento.

e.- Reacciones Personales

Complementar las reacciones emocionales con las reacciones racionales, es vital para lograr nuestros objetivos en esta causa. No anular ninguna a la otra: simplemente reconocer la importancia de cada una frente a situaciones específicas. A veces necesitamos actuar rápido, casi por instinto, frente a un hecho que veamos de maltrato animal; pero a veces, a pesar del abuso hacia los animales, necesitamos planificar nuestras acciones en tranquilidad y con tiempo.

Frente a todo lo anterior, es importante reconocer el papel que juega la rabia en todo esto. Casi, sino completamente, todas las personas que hoy son activistas por los derechos animales, sintieron, sienten o sentirán de alguna manera rabia frente al abuso, maltrato y explotación animal. Y hay solo dos alternativas de solución frente a eso: si no somos capaces de redirigir esa rabia, nos frustraremos y, como a muchos le ha pasado, quizás abandonemos esta causa. O, por otro lado, canalizamos esa rabia y la convertimos en una “compasión activa”: con acción, organización y colaboración.

f.- Vegetarianismo / Veganismo

En esta época, existe una factibilidad real de realizar una transición desde la dieta a base de productos animales a una dieta vegetariana o vegana. Información nutricional para reemplazar los nutrientes necesarios de fuentes científicas está a disposición de toda la gente en Internet y libros. Para las personas ajenas al movimiento: razones de salud, religiosas o del medio ambiente están bien fundamentadas.

Sin embargo, en caso del movimiento por los derechos animales, este necesita de vegetarianos y veganos por razones éticas. Ya no hay justificaciones para seguir demorando este paso: en el caso de los que recién entran, deben entender que no se puede defender a los animales y comérselos al mismo tiempo.

En el caso de los ya vegetarianos, deben entender que el vegetarianismo es solo el primer paso y, que aunque importante, aun se siguen explotando animales; es el veganismo el camino más consecuente para intentar disminuir el sufrimiento de los animales. Comida hay mucha. ¡Sólo falta compromiso!

g.- Acciones Personales

“¿Y por qué ustedes no organizan una actividad?” ¡Y por qué no la organizas tú mismo! Parte esencial para el éxito del movimiento, es que cada uno de nosotros se dé cuenta de la capacidad personal para organizar y llevar a cabo actividades por la defensa de los animales. Para salir a la calle no se necesita un gran número de personas. Tu mismo te puedes coordinar con un par de amigos y salir con volantes, pendones y megáfono a la calle a realizar un trabajo directo de concientización.

Todas las actividades de las grandes organizaciones por los derechos animales, las que tienen mayor efectividad, surgieron de individuos que se atrevieron a salir a las calles, y luego de un largo proceso de aprendizaje entre diversos métodos, lograron sus objetivos.

En Inglaterra, por ejemplo, se han realizado “protestas de una persona”: se encadenan a algún lugar y, armados con bocinas y volantes, comienzan una manifestación. Está claro que, probablemente en la mayoría de los casos, la masa organizada cause mayor impacto público. Sin embargo, nada de eso es posible si no parte desde el principio: individuos comprometidos con sus propias características, dudas y anhelos.

h.- No Violencia y Violencia

Si existe un tema complejo de abordar sobre las características del movimiento por los derechos animales y la liberación animal, es si en su formación y métodos este es un movimiento de carácter no violento o violento. Entre discusiones sobre su efectividad, alcance, necesidad o desventajas para el movimiento, se han producido diferentes posturas. En este pequeño espacio, intentaremos solo exponer ambas posturas de manera resumida.

Por un lado, todos concuerdan que la base del movimiento es la “no violencia” porque es la oposición lógica a la violencia ejercida contra los animales no humanos en su explotación sistematizada. Gary Francione así lo expone en sus fundamentos para el movimiento, y grupos tan “radicales” como el Frente de Liberación Animal también lo implementan en sus directrices accionarias. Pero, ¿qué es realmente la “no violencia”?.

A diferencia del pacifismo del movimiento hippie, que no se oponía a la represión y escapaba, la “no violencia” hace todo lo contrario: se trata de resistir la represión, hacerle frente a los mecanismos de explotación mediante la desobediencia civil (con desobediencia de las leyes y defensa personal en casos que lo requieran). Hasta ese punto, evitando la violencia contra seres vivos y resistiendo la represión, hay acuerdo.

Pero que sucede cuando se destruye la propiedad pública o privada, ¿estamos frente a “violencia”? Muchos dicen que claramente es violencia directa y a quienes dicen que es indirecta, en cuanto a que afecta psicológicamente a los propietarios (por ejemplo, científicos y su laboratorio) y su entorno más cercano.

Sin embargo, hay también quienes concluyen todo lo contrario. Paul Watson plantea lo siguiente: los actos de destrucción de propiedad pública o privada, por ejemplo, los artefactos para experimentar en animales o laboratorios de vivisección completos, son actos de “no violencia”, simplemente porque es la destrucción de aparatos de tortura y asesinato que permiten la brutal explotación de seres indefensos. Por lo tanto, la destrucción de los mismos no sería “violencia”, sino todo lo contrario: un acto liberación para quienes son explotados y torturados por esos artefactos y en aquellos complejos atrincherados.

A pesar de esta explicación, las personas que trabajan en el laboratorio destruido o quienes poseían los artefactos, “sufren” en algún grado de trauma, paranoia e incluso terror a nivel psicológico. Lo anterior es violencia, sin duda. Más aún lo son las golpizas, las amenazas de bomba y muerte, los atentados incendiarios, los ataques con cartas bombas o la entrega por correo de cuchillas infectadas con veneno que han sufrido decenas de personas a manos de grupos “radicalizados” que integran, lo quieran o no, la lucha por los derechos animales, tales como Animal Rights Militia o el Justice Department.

En menor grado, pero con similar resultado, las acciones de visitas a hogares y las funas en lugares de trabajo por parte de grupos como SHAC, también podrían considerarse en algún grado “violencia.” En ambos ejemplos, ha aparecido la palabra “terroristas.” Frente a esta innegable “violencia”, la pregunta que surge es otra: ¿es este tipo de “violencia” “justificable”? La mayoría dice que no es justificable bajo ningún motivo, principalmente por que no se ajusta a una teoría de la “no violencia.” Sin embargo, hay quienes sostienen en algún grado, primero Tom Regan y luego Steve Best, que esta “violencia” es justificable en el escenario en que se desarrolla nuestra causa: un campo de batalla, una guerra, entre quienes siguen manteniendo por intereses personales o colectivos la tortura y muerte en las formas más brutales de cientos de miles de animales no humanos a diario, frente a quienes a través de un accionar directo y compasivo intentan defenderlos, rescatarlos y liberarlos para terminar con su explotación.

Lo importante es asumir con responsabilidad esta discusión y jamás evitarla. Al mismo tiempo, solo nos cabe mencionar dos cosas a modo de conclusión: primero, la “verdadera violencia”, la que produce muerte, sufrimiento, tortura y dolor la están viviendo a diario cientos de miles de animales; segundo, quienes ejercen dicha “violencia” contra seres indefensos son los verdaderos criminales y agentes del terror.